viernes, 25 de noviembre de 2016

Un beso

Qué lejano suena ya aquel último beso.
Cuando eran tan continuos no parecían tan serios,
tan llenos de ambrosía y de maná de los cielos.

Qué sed más poderosa siento de ti en este momento.
Rabiosa melancolía que se apodera de mi cuerpo.
Mi cuerpo que soy yo y todo lo que por ti siento.

Cuántas dificultades, a veces, para simplemente
poder decir: te quiero.
Pasear juntos bajo la capa tumultuosa de la gente,
atravesando plazas, o en la terraza de un parque.

 Qué lejano suena ya aquel último beso.
Y te lleno de versos, porque al menos fónicamente
se asemejan al ósculo que ahora darte no puedo.

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